martes, 23 de noviembre de 2010

Testimonio de una mamá biológica (parte 1)

Ayer mediante mi Facebook realicé una convocatoria para que las mamás biológicas contaran sus vivencias. Qué es lo que sienten, qué es lo que esperan, por qué entregaron a sus hijos en adopción, cómo han podido vivir con eso en el corazón, si extrañan a ese hijo o piensan en ese hijo o no, si quieren dejarle un mensaje...

Lo hice motivada por una sencilla razón: es la voz que menos escuchamos. La que más fantasías nos genera, la que –quienes estamos en la búsqueda de nuestra identidad de origen- más anhelamos. Saber cómo sucedieron los hechos o entender que lleva a una madre a desprenderse de su hijo...

Y es, a su vez y a mi entender, la voz más incomprendida. La voz más señalada.

Pensé que sería bueno que podamos devolverles su humanidad. Escucharlas (leerlas), saber que aún en las sombras, están ahí. Dolidas, asustadas, conmovidas, curiosas por ese hijo que un día resignaron. Sin atreverse a buscar, sin sentirse con derecho a buscar.

Por supuesto, habrá historias e historias, como personas hay en este mundo. Pero atrevámonos nosotros a no levantar el dedo acusador, tratemos de mirar desde otro lugar, desde la empatía y no desde la bronca o la tristeza. Creo que puede servirnos a todos. Creo que podemos ir cerrando heridas entre todos.

Aquí les dejo el primer testimonio de una mamá española que llegó a mi correo electrónico. Si sos una mamá que quiere compartir sus sentimientos (no es necesario revelar tu identidad) podés enviarme un mail a: completandomihistoria@gmail.com . ¡Mil gracias en nombre de todos los hijos!

"SENTIMIENTOS

Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más tenebroso si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente." William Cowper (1731-1800) Poeta británico-.

  • Llegaste sin ser deseada. Pero no por eso fuiste menos preciada. Desde el primer momento de conocer tu existencia, empecé a experimentar una serie de sentimientos, que acabaron creándome un grave conflicto emocional.
  • Un gran sentimiento de CULPA se apoderó de mí tras conocer mi embarazo. No podía soportar la responsabilidad de haber creado una nueva vida infringiendo, todas las normas establecidas, desde mi propia realidad. Debilitándome, así, emocional y moralmente para vivir mi nueva situación, en la que todo parecía estar en mi contra.....

  • Desde mi soledad empecé a sentir un MIEDO terrible, que se agarraba con fuerza y marcando su poderío anulaba cualquier sentimiento de esperanza que viniera de lo más hondo de mi corazón.
  • Mientras tanto, en ese tiempo tan limitado que permanecimos juntas unidas por el vínculo de la sangre, nacía de forma discreta e incontrolada un sentimiento nuevo para mí que, en su imparable afán de protegerte , obraba casi por su propia cuenta. Llevándome a tomar la decisión de separarte de mí sin , ni si quiera, atreverse a presentir los estragos que más tarde, este hecho, causaría en mi corazón; se trataba del INSTINTO MATERNAL.

Yo, mientras tanto, absorbida por la magia de sentirte con toda seguridad dentro de mí en aquel momento, no advertía la verdad de nuestra separación.

Pero , cuando tuve consciencia de la realidad , me invadió un terrible sentimiento de DESESPERACIÓN por no poder recuperarte.

.....Y, para soportar la terrible ANGUSTIA que me provocaba el no tenerte, durante tanto tiempo, me cree la ILUSIÓN......de desear que, de nuestra unión biológica , crecieran invisibles e instintivos lazos de sangre que me permitieran encontrarte..... algún día.....

....Un sueño ..... que se ha ido deteriorando con el paso del tiempo , el mismo, que se valió de él.

..........Sólo queda el sabor amargo de una cruel IMPOTENCIA que se extiende implacable para permanecer en mi memoria, probablemente, hasta el resto....... de mi vida.......

..... Aún sabiendo que iba a ser yo la parte más perjudicada,...hace 25 años, tomé la decisión....MÁS INHUMANA..... 

Firmado: MACF"