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miércoles, 4 de agosto de 2010

Mirar hacia adelante...

"Lo que importa no es lo que la vida te hace, sino lo que tú haces con lo que la vida te hace" (Edgard Jackson)

Una de las maneras de mirar hacia adelante es intentar que las cosas cambien. Una de las maneras de cambiarlas es que se hable, que se debata, que se busquen soluciones. La unión de todos para que aquello que nos pasó no pase más.
Por eso quería aprovechar este pequeño espacio para hacerles llegar la convocatoria de un grupo de padres y futuros padres adoptantes que están luchando por el derecho de los niños a tener una familia. Que están luchando para que las leyes mejoren. Para que los chicos no tengan que pasar años institucionalizados, para que no sean una estadística más y puedan recibir el amor que se merecen. Que están luchando por la Adopción.
Contribuir a que la sociedad tome conciencia de que la adopción debe ser SIEMPRE legal porque es un derecho del niño tener una flia. y tener acceso -si algún día lo quisiera- a saber sobre su origen es un deber de todos. Cada uno desde nuestro lugar, con sólo difundir, podemos hacer que nos escuchen, que los escuchen...
La marcha es el 15 de agosto de 2010, a partir de las 15 hs, en el Parque Rivadavia. Digamos presente.

"Las necesidades del niño no pueden esperar. No podemos decir: mañana. El niño se llama: hoy". (Gabriela Mistral)

jueves, 15 de julio de 2010

1 año...

Casi 16 de julio.
1 año de blog... ya 1 año.
Es raro cumplir un año cuando estoy considerando cerrarlo...
En este año pasó mucho. No demasiado para completar mi historia. Sí bastante para reconstruirme y bastante para saber que no estoy sola. Eso fue y es muy valioso para mí.
Somos muchos en este lento transitar. Muchos esperando encontrar la verdad. Hablar. Saber. En paz, sin perjudicar a nadie, mostrando el corazón y deseando que los demás comprendan...
Sin embargo... también me asalta la duda de si vale la pena. Si esto tiene sentido. Esa es una voz, que aunque débil, habita en mí y que muchas veces me hace detener , desorientada y confundida, en el camino.
Mi identidad es ser adoptada (muchos dirán que apropiada es el término correcto, pero ¡qué se le va a hacer! no me gusta, ni me acostumbro... no es parte de mí).
Mi identidad es compartir lo que siento con todos/as los que me han escrito durante este tiempo y me han leído (hijos adoptivos/apropiados, madres biológicas, madres adoptivas, gente que me conoce y no, personas que no tienen nada que ver con esto pero me han escrito movilizadas por el buen deseo). ¡Mil gracias a todos uds.! Realmente han hecho que mi camino sea más fácil, como era mi intensión desde un principio.
Ahora creo que estoy creciendo y que lo más significativo de este recorrido es poder dejar el silencio, poder poner en palabras, poder reparar. No sé ni siquiera si la meta está cerca o lejos... quiero dejar fluir esta búsqueda y que pase lo que Dios quiera que pase. Lo que sea lo mejor. Si estás ahí... ojalá algún día también me busques...
Mientras tanto, seguiré construyendo. Seguiré esperando. Seguiré deseando.
Que no haya más historias inconclusas.
Y que podamos estar en paz con la verdad. O al menos... enteros como personas, aún a pesar de lo que nos falta.

martes, 1 de junio de 2010

Por el derecho a la identidad biológica

Qué difícil es en ciertas ocasiones explicar de qué se trata la búsqueda del origen biológico.
Hace un par de semanas fui al médico. Desde muy chica tuve problemas en la piel y una vez más fui a consultar a un dermatólogo. Luego de charlar un rato me preguntó si estaba nerviosa... Le contesté que sí, algo más que de costumbre. Que estaba nerviosa porque había iniciado la búsqueda de mi origen biológico porque soy adoptada, y enseguida agregué "apropiada".
-¿Cómo? ¿A ud. la secuestraron señora? -preguntó el médico de 75 años (y ya con lo de "sra." empezó mal jiji).
Y ahí tuve que continuar explicando que no, que no me secuestraron. Que mi adopción no se hizo en forma legal, que no hay expediente. Que una partera firmó un certificado en el que figuro como hija biológica de mis padres adoptivos. Que no hay registros de mi nacimiento. Que no sé dónde nací , dónde fueron a buscarme ni por qué me dieron. Que no conozco el principio de mi historia... Que un día tuve hijos y todo cambió para mí y necesité saber.
-¿Para qué busca señora? ¿No será que quiere un problema? Volvió a preguntar... Y siguió un buen rato tratando de disuadirme sobre mi búsqueda y mis razones... Que el tiempo ya pasó, que si tengo una flia. y soy feliz ya está... Que si mis padres fueron buenos conmigo... etc. etc. etc.
Entonces otra vez me asaltó la misma sensación. ¡Qué difícil es! Poner tu mejor cara y explicar que amaste y amás a los tuyos pero hay algo, un signo de pregunta, en algún lugar del corazón. Una herida que sólo sanará con la verdad o haciendo lo posible por llegar a esa verdad. Que en algún lugar hay alguien y fuiste parte de ese alguien y tu pensamiento vuela para saber dónde está.
Las apropiaciones sucedieron y siguen sucediendo, más allá de la dictadura militar. No ocurrieron únicamente en el proceso.
Bebés que son y serán adultos sin conocer sus orígenes. Personas sin derecho a su identidad biológica.
El próximo martes 8 de junio se llevará a cabo en diversas provincias una marcha para que el Estado y para que la gente pueda saber de qué se trata. Para que todos podamos abrir el corazón y empezar a entender... Para que no haya más sustituciones de identidad y las adopciones se realicen en un marco legal y de esa manera, al crecer, cada adoptado/a pueda acceder a su expediente.
Somos muchos los que estamos buscando... espero que cada vez más podamos encontrar la comprensión de todos.

sábado, 2 de enero de 2010

Como una tortuguita

Que esconde la cabeza dentro de un caparazón rígido. Toda apretada y comprimida. Sin querer salir, o sin saber cómo salir.
Muchas veces, así me siento. Resguardada a los afectos, temiendo una tragedia, temiendo que la felicidad se escape. La pérdida.
Y no sé si tiene que ver sólo con la adopción (de hecho tuve varios momentos duros y de pérdida en mi vida) pero algo sí tiene que ver...
Tiene que ver en cómo uno se siente cuando es abandonado, o cuando no pueden quedarse con vos o cuando eligen no quedarse con vos, o cuando no hay otra elección que no quedarse con vos. Tiene que ver con sentirse rechazado o sentirse priorizado (porque puede suceder que ser dado en adopción sea eso: "ser priorizado" y que hayan elegido lo que en ese momento era mejor para ese bebé por nacer). Tiene que ver con mirar el vaso medio lleno o el vaso medio vacío. Nada más, ni nada menos.
De esa actitud dependerá nuestro caminar...
Es muy duro creerse rechazado. Te coloca en la postura de pensar que no fuiste lo suficientemente bueno como para que te quisieran. Así lo sentí un día, al tener a mi hijo en brazos, ¿cómo alguien puede abandonar algo tan bello? - pensé. Un bebé es siempre bueno, y siempre bello. Y comprendí que fue por circunstancias de la vida y que es ajeno a mí. Que no es mi culpa ni lo fue. Que fue decisión de otros.
Hoy puedo ver más claro que no sirve andar despacio y temerosa como una tortuguita. A mí no me sirve. Hay que atreverse a abrir el corazón y salir. Hay que tomar riesgos. Amar. Vivir. Ver el vaso medio lleno y saber que uno puede llenarlo del todo otra vez. Sacar la cabeza fuera del caparazón, agradecer lo que uno tiene, permitir las caricias y el sol y atreverse a la felicidad...
¡Por un 2010 sin caparazones!

viernes, 24 de julio de 2009

¿Adoptada, apropiada o qué?


Ahora que he nacido a la búsqueda voy y vengo por sitios relacionados con la identidad biológica. Con páginas de chicos y chicas en mi misma situación... que buscan. Leo y releo testimonios. Me conmuevo. Empiezo a habituarme a palabras como "apropiación", "sustitución de la identidad", "mentira", "engaño"...
¿Fui adoptada, fui apropiada?
Elijo no quedarme en eso... FUI AMADA POR SOBRE TODAS LAS COSAS.
Como conté en mi entrada anterior, supe desde pequeña que era adoptada. No supe las formas, pero sí que mi mamá no me había llevado en su panza. Lo doloroso entonces fue el silencio. Mi silencio también. Mi falta de preguntas y la falta de naturalidad en la familia para poner en palabras algo que estaba presente.
Ahora, muchos años después de haberlos perdido, puedo hablar o al menos empezar a balbucear. Y elijo hacerlo desde el amor.
Y con esto no quiero decir que no me angustie lo que voy descubriendo, que no me ponga triste, que no quisiera tenerlos a mi lado ahora y poder descargar este peso para siempre. Que no crea que se equivocaron ¡sí que me gustaría que me hubieran hecho este trayecto más fácil!
Con esto quiero decir que comprendo. Comprendo lo hermoso que es tener hijos y lo difícil que debe ser no poder tenerlos.
Comprendo que eran otras épocas y que siempre en la vida es más fácil escuchar lo que uno necesita escuchar ("hay un bebé, su mamá biológica no lo quiere, vos podés darle el hogar que no tiene y él puede darte una familia").
Comprendo que el miedo es el que lleva a las peores decisiones, a callar. ¡Cuánto dolor podrían ahorrarse padres e hijos si pudieran hablar siempre con la verdad y desde el amor!
Entiendo cada una de las historias que leo, no todas son iguales. Las hay desgarradoras. Historias de maltrato en todas sus formas, historias de soledad.
Trato entonces de quedarme con lo mejor. Sé quién soy. Soy Patricia y tengo una familia hermosa que no hubiera podido tener si no hubiera crecido en la forma en que crecí.
Fui apropiada sí, porque me anotaron como propia.
Fui apropiada porque me cuidaron como propia.
Fui apropiada porque cada día, cuando mi madre me ponía setecientas hebillitas en el pelo para que estuviera linda, cuando mi padre me enseñaba a leer o hacía dibujos para mí, cuando los dos me decían HIJA... yo me sentía HIJA.
Y cuando yo decía papá y mamá... también los sentía míos y entonces también... los apropié.