jueves, 15 de julio de 2010

1 año...

Casi 16 de julio.
1 año de blog... ya 1 año.
Es raro cumplir un año cuando estoy considerando cerrarlo...
En este año pasó mucho. No demasiado para completar mi historia. Sí bastante para reconstruirme y bastante para saber que no estoy sola. Eso fue y es muy valioso para mí.
Somos muchos en este lento transitar. Muchos esperando encontrar la verdad. Hablar. Saber. En paz, sin perjudicar a nadie, mostrando el corazón y deseando que los demás comprendan...
Sin embargo... también me asalta la duda de si vale la pena. Si esto tiene sentido. Esa es una voz, que aunque débil, habita en mí y que muchas veces me hace detener , desorientada y confundida, en el camino.
Mi identidad es ser adoptada (muchos dirán que apropiada es el término correcto, pero ¡qué se le va a hacer! no me gusta, ni me acostumbro... no es parte de mí).
Mi identidad es compartir lo que siento con todos/as los que me han escrito durante este tiempo y me han leído (hijos adoptivos/apropiados, madres biológicas, madres adoptivas, gente que me conoce y no, personas que no tienen nada que ver con esto pero me han escrito movilizadas por el buen deseo). ¡Mil gracias a todos uds.! Realmente han hecho que mi camino sea más fácil, como era mi intensión desde un principio.
Ahora creo que estoy creciendo y que lo más significativo de este recorrido es poder dejar el silencio, poder poner en palabras, poder reparar. No sé ni siquiera si la meta está cerca o lejos... quiero dejar fluir esta búsqueda y que pase lo que Dios quiera que pase. Lo que sea lo mejor. Si estás ahí... ojalá algún día también me busques...
Mientras tanto, seguiré construyendo. Seguiré esperando. Seguiré deseando.
Que no haya más historias inconclusas.
Y que podamos estar en paz con la verdad. O al menos... enteros como personas, aún a pesar de lo que nos falta.

lunes, 14 de junio de 2010

Palabras para mi padre

Recuerdo una carta escrita en la hoja de un cuaderno cuando tenía 8 años.
Recuerdo la letra... apurada y desprolija, y un día del padre.
Recuerdo cómo describía "...cuando me pusieron en tus brazos por primera vez". Intentaba decirte así qué feliz había sido al encontrarte... Y mirándote leerla, escondida detrás de una puerta, con mi corazón latiendo de vergüenza y emoción, recuerdo también tu mirada humedeciendo el papel y después... un abrazo estremecedor.
Recuerdo tu lucha y todo lo que aprendí.
Como aprendí de vos la belleza de la vida, la belleza de las cosas.
Como me ví en tus ojos.
Lo recuerdo todo. Todo. Todo.
Y extraño, extraño mucho, tu calor. GRACIAS PAPÁ.

"Permíteme acercarme. Sé que está ahí, con sus ojos mustios , su mirada franca. Que aún no me olvidó, que aún me ama...
Déjame Señor, no tengo miedos, puedo romper murallas esta noche y correr a sus brazos como ayer y que me sienta en la distancia.
Puedo atravesar la muerte y la sonrisa cruel de los fantasmas y aferrarlo a mí para que vibre, para que entienda...
Porque hoy sólo encuentro un espacio, la forma de la ausencia, fugaz recuerdo de lo que fuimos. De un sueño.
Quiero recorrer el tiempo y decir palabras que no dije.
Quiero acariciar su piel cansada, calmar su dolor.
Quiero sobrevivir una vez más a tanto horror, pero saber que al despertar puede ser que ría, que me tome de la mano, o que me mire, que observe mi manera de crecer.
Quiero quererlo más que nunca.
Permíteme acercarme. Sé que está ahí, esperándome, con el adiós que no pudo darme entre los labios. Sé que busca pedirme perdón por su renuncia, decirme que no fue su culpa el no haber ganado la batalla, y bañaré su silencio con mis lágrimas, por última vez.
Déjame Señor, será un instante y hasta puedo contarle cuánto duele tanta soledad inesperada, hasta puedo explicarle cuánta alegría me robó pero que triste y dulce fue.
Fue mi agonía y la suya, latiendo.
Fue mi esperanza y la suya, creando.
Fue un desencuentro.
Puedo sentir sus pasos al caer la tarde, puedo creer que estoy durmiendo y que he perdido los sentidos y hasta ver su alma dibujándose en el vidrio empañado de mi vida.
Permíteme acercarme, recuperar el calor que tanto falta . Si quieres no diré nada. Pero déjame saber si él es feliz. Si habla... Si puede cantar , o recorrer el campo de tus ansias, Señor, en las mañanas.
Será un consuelo, una manera de arrojar al viento tantas dudas, confusión de madrugada.
Por favor. Sé que está ahí, con sus ojos mustios, su mirada franca.
Que aún no me olvidó, que aún me ama..."

(poema escrito para vos Papá, a mis 16 años)

martes, 1 de junio de 2010

Por el derecho a la identidad biológica

Qué difícil es en ciertas ocasiones explicar de qué se trata la búsqueda del origen biológico.
Hace un par de semanas fui al médico. Desde muy chica tuve problemas en la piel y una vez más fui a consultar a un dermatólogo. Luego de charlar un rato me preguntó si estaba nerviosa... Le contesté que sí, algo más que de costumbre. Que estaba nerviosa porque había iniciado la búsqueda de mi origen biológico porque soy adoptada, y enseguida agregué "apropiada".
-¿Cómo? ¿A ud. la secuestraron señora? -preguntó el médico de 75 años (y ya con lo de "sra." empezó mal jiji).
Y ahí tuve que continuar explicando que no, que no me secuestraron. Que mi adopción no se hizo en forma legal, que no hay expediente. Que una partera firmó un certificado en el que figuro como hija biológica de mis padres adoptivos. Que no hay registros de mi nacimiento. Que no sé dónde nací , dónde fueron a buscarme ni por qué me dieron. Que no conozco el principio de mi historia... Que un día tuve hijos y todo cambió para mí y necesité saber.
-¿Para qué busca señora? ¿No será que quiere un problema? Volvió a preguntar... Y siguió un buen rato tratando de disuadirme sobre mi búsqueda y mis razones... Que el tiempo ya pasó, que si tengo una flia. y soy feliz ya está... Que si mis padres fueron buenos conmigo... etc. etc. etc.
Entonces otra vez me asaltó la misma sensación. ¡Qué difícil es! Poner tu mejor cara y explicar que amaste y amás a los tuyos pero hay algo, un signo de pregunta, en algún lugar del corazón. Una herida que sólo sanará con la verdad o haciendo lo posible por llegar a esa verdad. Que en algún lugar hay alguien y fuiste parte de ese alguien y tu pensamiento vuela para saber dónde está.
Las apropiaciones sucedieron y siguen sucediendo, más allá de la dictadura militar. No ocurrieron únicamente en el proceso.
Bebés que son y serán adultos sin conocer sus orígenes. Personas sin derecho a su identidad biológica.
El próximo martes 8 de junio se llevará a cabo en diversas provincias una marcha para que el Estado y para que la gente pueda saber de qué se trata. Para que todos podamos abrir el corazón y empezar a entender... Para que no haya más sustituciones de identidad y las adopciones se realicen en un marco legal y de esa manera, al crecer, cada adoptado/a pueda acceder a su expediente.
Somos muchos los que estamos buscando... espero que cada vez más podamos encontrar la comprensión de todos.

viernes, 5 de marzo de 2010

"La Herida Primitiva"

Últimamente estoy pasando por una etapa de reflexión... de profunda reflexión. Tiene que ver con el camino recorrido hasta ahora, con quién he sido, quién soy y quién quiero ser. No se trata sólo de la búsqueda de mis lazos biológicos, sino de mi encuentro. Mi propio encuentro. Y en ese afán por conocerme, y en ese afán por saber qué es lo que busco -además de verme parecida a alguien- estoy leyendo mucho mucho sobre adopción. Me pareció interesante compartir algunos conceptos con uds. mientras voy aprendiendo. Se trata nada más de poner en palabras lo que nos pasa, porque creo que de esa manera uno puede ir por la vida feliz con su presente, aceptando el pasado y con esperanzas de lo que el futuro puede traer. Se trata de sanar...

El primer libro que iré comentando con Uds. es un libro que se llama "The Primal Wound" -Understanding the Adopted Child- ("La Herida Primitiva" -Comprendiendo al niño adoptado-) escrito por Nancy Newton Verrier. Este libro todavía no tiene traducción al español, aunque pronto dicen que sí estará disponible, por eso me parece interesante comentar algunos conceptos a medida que lo voy leyendo (estoy recién por el comienzo :) Hay mucho para compartir pero haré una gran síntesis citando algunos párrafos en primer lugar porque no tengo tiempo para traducirlo todo y en segundo lugar porque no estaría bien que circule una traducción no autorizada :)

Nancy Verrier es mamá de dos hijas, una biológica y otra adoptada. Tiene un master en psicología clínica y ha hecho un gran trabajo de investigación sobre los efectos del trauma inicial que genera la separación prematura de un niño con respecto a su madre. Ella habla sobre una "Herida Primitiva". Paso a citar un párrafo:

"Con demasiada frecuencia al tratar a un recién nacido lo hacemos como si realmente fuera eso -"nuevo". Pasamos por alto el hecho de que el neonato es realmente la culminación de una experiencia asombrosa que ha durado 40 semanas... Al observarlo como si hubiera "surgido completo del cerebro de Zeus" nos estamos perdiendo las oportunidades que la historia del recién nacido como feto nos puede otorgar" -T.B. Brazelton

"Esta historia, a la que se refiere Brazelton, incluye el vínculo emocional de la madre y el hijo dentro del útero. Muchos doctores y psicólogos ahora comprenden que ese vínculo no se inicia en el nacimiento, sino que es la continuación de sucesos fisiológicos, psicológicos y espirituales que comienzan dentro del útero y continúan a través del período de vinculación postnatal. Cuando esta evolución natural es interrumpida por la separación postnatal de la madre biológica, la experiencia resultante de abandono y pérdida se imprime de manera indeleble en el inconsciente de estos niños, provocando lo que denomino la "herida primitiva".

Y... ¿qué tal el principio? ¿Les interesa? Si les interesa dejen sus comentarios por favor. Mi idea es hacer algo que nos sirva a todos para entendernos, para crecer, para construir...

Patri

sábado, 2 de enero de 2010

Como una tortuguita

Que esconde la cabeza dentro de un caparazón rígido. Toda apretada y comprimida. Sin querer salir, o sin saber cómo salir.
Muchas veces, así me siento. Resguardada a los afectos, temiendo una tragedia, temiendo que la felicidad se escape. La pérdida.
Y no sé si tiene que ver sólo con la adopción (de hecho tuve varios momentos duros y de pérdida en mi vida) pero algo sí tiene que ver...
Tiene que ver en cómo uno se siente cuando es abandonado, o cuando no pueden quedarse con vos o cuando eligen no quedarse con vos, o cuando no hay otra elección que no quedarse con vos. Tiene que ver con sentirse rechazado o sentirse priorizado (porque puede suceder que ser dado en adopción sea eso: "ser priorizado" y que hayan elegido lo que en ese momento era mejor para ese bebé por nacer). Tiene que ver con mirar el vaso medio lleno o el vaso medio vacío. Nada más, ni nada menos.
De esa actitud dependerá nuestro caminar...
Es muy duro creerse rechazado. Te coloca en la postura de pensar que no fuiste lo suficientemente bueno como para que te quisieran. Así lo sentí un día, al tener a mi hijo en brazos, ¿cómo alguien puede abandonar algo tan bello? - pensé. Un bebé es siempre bueno, y siempre bello. Y comprendí que fue por circunstancias de la vida y que es ajeno a mí. Que no es mi culpa ni lo fue. Que fue decisión de otros.
Hoy puedo ver más claro que no sirve andar despacio y temerosa como una tortuguita. A mí no me sirve. Hay que atreverse a abrir el corazón y salir. Hay que tomar riesgos. Amar. Vivir. Ver el vaso medio lleno y saber que uno puede llenarlo del todo otra vez. Sacar la cabeza fuera del caparazón, agradecer lo que uno tiene, permitir las caricias y el sol y atreverse a la felicidad...
¡Por un 2010 sin caparazones!

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Golpear a la puerta indicada

En la ciudad de Buenos Aires, en la sede central del Registro Civil sito en la calle Uruguay 753, 4º piso, funciona desde hace 11 años la Oficina de Derechos Humanos a cargo de Mercedes Yañez -creadora y propulsora de este espacio en el que todo aquel que busca su origen es escuchado, asesorado y contenido. Ahora... ¿por qué uno de los primeros pasos en la búsqueda no es concurrir a este lugar, cuya investigación puede aportar datos valiosos y que se ofrece en forma gratuita?

Voy a ensayar varias respuestas:

1) Por desconocimiento. El primer lugar en que uno busca es en la web y muchas veces los sitios de búsqueda de origen no aclaran que existe esta Oficina.

2) Por temor. Recurrimos a blogs, a grupos, a redes sociales, leemos testimonios y buscamos coincidencias, todo desde una aparente "virtualidad" que nos resguarda. Distinto es sentarse ante alguien para contar cara a cara nuestra historia. Distinto es mostrarse Eso requiere de decisión y movimiento. Eso requiere de animarse. Y uno ya queda más "expuesto" por así decirlo, a la vez que siente tal vez que expone a sus seres queridos. Vamos por partes... Mercedes Yañez garantiza la absoluta reserva de los casos que allí se presentan. Pregunté entonces qué pasa con la imputabilidad de nuestros padres adoptivos por ej. ¿Podrían ser acusados por el delito de apropiación si ese fuera el caso?
El delito de sustitución de Identidad prescribe a los 20 años de haber sido cometido en el caso de los padres adoptivos, y a los 12 años en el caso de parteras o médicos involucrados. En los únicos casos en que un delito no prescribe son aquellos considerados de "lesa humanidad", los cometidos directamente por el Estado, como es el caso de las apropiaciones cometidas durante la dictadura militar. Ahora bien, cada caso debe tratarse en particular. Un tercero bien podría iniciar una demanda contra los padres si se enterara que esa adopción no es legal (por ej. por venganza), causa que entonces evaluaría un juez si corresponde darle lugar o no, o también si se comprobara que ese delito fue cometido con continuidad (ej. padres de 5 hijos todos sustituidos, se observa que hay una repetición de este delito en el tiempo). No soy abogada, pero esto es lo que entendí. Si alguien tiene más info, o cree que algo de lo aquí escrito es erróneo por favor agradeceré sus comentarios.

3) Por culpa, y esto está estrechamente ligado con el punto anterior. Es muy difícil recorrer el camino de la búsqueda si uno no se siente acompañado por sus papás adoptivos, o por sus fliares. Si uno siente que puede hacerles daño o dañar la relación. Algunos esperan años hasta que sus papás ya no están para dar el primer paso. El consejo entonces es el siguiente: Esperen... pero pregunten! Porque cada dato es importante y puede llevar a la verdad (otra vez, ¡qué importante es hablar!) Preguntas orientativas podrían ser: ¿Dónde nací? ¿Dónde me fueron a buscar? ¿Tenía cordón umbilical? ¿Nací el día que me anotaron? ¿Quiénes intervinieron? ¿Supieron algo de mi madre biológica? ¿Había elegido algún nombre para mí? Todo dato, aunque parezca menor, es importante. Y esos datos desaparecerán una vez que quienes participaron ya no estén. Estas preguntas permitirán después armar el rompecabezas que nos acerque a la verdad y llegado el momento, si uno decide buscar, la tarea será más fácil.

El camino es difícil, con sus idas y vueltas. Para tocar la puerta hay que animarse.
La Oficina de Derechos Humanos atiende de lunes a viernes, de 11 a 14 hs y asesora sobre casos ocurridos en Capital Federal y también a dónde concurrir en provincia.
Quiero agradecer a Mercedes por tamaña tarea de escuchar y de hacer.
Por abrirme la puerta.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

"Esto pasa en la vida real"

Cuando era chica recuerdo a mi abuela paterna decir muchas veces, mientras miraba la telenovela de la tarde: "Y... eso pasa en la vida real!" y luego suspiraba... Desde mi inocencia, la escuchaba murmurar y pensaba que era viejita y que eso no podía ser verdad...Historias de desencuentros, de abandonos, de hijos perdidos o encontrados, de hijos queridos o abandonados, de hijos y madres y padres y familias diversas. Historias novelescas.
Hoy suspiro, como mi abuela.
Nací el 11 de diciembre de 1974, días antes tal vez, porque tampoco tengo certeza de mi fecha de nacimiento. No sé a dónde fueron a buscarme, no sé quién me entregó, no sé el por qué. Sé que nací antes de tiempo, no completé mi gestación. Pesaba aprox. 2 kilos y tenía el pelo color zanahoria. Sé que mi partida de nacimiento la firmó la Sra. Mabel Margot Rodríguez de Palmieri. Sé que ella falleció hace algunos años. Que trabajaba por la zona de Flores, en la calle Fernandez 1531. Que habría trabajado en el Hospital Alvarez y también por la zona de Ramos Mejía. Que había otra gente que trabajaba con ella como la Sra. Ester Candelaria Acuña, con quien tenía un consultorio en la calle Ambrosio Cramer 737, Villa Sarmiento. Sé que fuimos muchos los entregados de esta forma y que estamos encontrándonos por esta herramienta mágica y tan útil que es la web. Y confío, tengo fé, que a partir de los datos que cada uno aporta estos cabos empezarán a unirse y esta madeja a desenredarse.
Sé que a días de nacida, ingresé en el Sanatorio Anchorena donde me hicieron los estudios correspondientes (entre ellos un análisis para ver mi grupo sanguíneo fechado el 16/12/1974) y que me atendía allí el Dr. Camilión (quien seguramente ya debe haber fallecido porque era grande en ese momento) y que este Dr. tenía además su consultorio en la calle Federico Lacroze, en Belgrano.
Otras versiones que intentan acercarme más a la verdad -pero siento que me alejan- dicen que mi madre sería de "una villa de la zona de Almirante Brown, por la autopista yendo para Ezeiza, por el autódromo". Que habría tenido un embarazo no previsto y que era bajita y rubia. Que además "tocaba el piano" (?!)
Eso es lo que sé. Me falta un mundo.
Quiero agradecer a mis papás adoptivos, que siento me protejen donde quiera que estén.
A mi familia, que hasta ahora ha recibido mis preguntas y mis porqués y me ha entendido.
A mi esposo, fiel compañero en esta ruta, que aguanta mis estados de ánimos y mis reiteradas idas y vueltas con el tema. Y quien también me hace despertar cuando estoy cayendo y me sostiene.
A mis hijos, fuente inagotable de alegría. Son mi luz.
A mi psicóloga Susana, porque la contensión es fundamental en esta búsqueda.
A mis amigos y a toda la gente que voy encontrando en este camino (hijos que buscan su verdad, mamás adoptivas que me dejan comentarios, personas que al pasar me dan ánimo). Todo aporta y todo suma.
Hoy sé... que la vida es una novela. La vida de todos es una novela.
Lo bueno es que cada uno puede elegir cambiar el guión si lo desea y animarse a escribir un final feliz.

sábado, 17 de octubre de 2009

Con una escalera al cielo

Si volviera a nacer elegiría... ser milagro dentro de tu panza.
No se es madre sólo por la sangre... A veces se dá vida con el alma.

¡Feliz día Mamá!

viernes, 24 de julio de 2009

¿Adoptada, apropiada o qué?


Ahora que he nacido a la búsqueda voy y vengo por sitios relacionados con la identidad biológica. Con páginas de chicos y chicas en mi misma situación... que buscan. Leo y releo testimonios. Me conmuevo. Empiezo a habituarme a palabras como "apropiación", "sustitución de la identidad", "mentira", "engaño"...
¿Fui adoptada, fui apropiada?
Elijo no quedarme en eso... FUI AMADA POR SOBRE TODAS LAS COSAS.
Como conté en mi entrada anterior, supe desde pequeña que era adoptada. No supe las formas, pero sí que mi mamá no me había llevado en su panza. Lo doloroso entonces fue el silencio. Mi silencio también. Mi falta de preguntas y la falta de naturalidad en la familia para poner en palabras algo que estaba presente.
Ahora, muchos años después de haberlos perdido, puedo hablar o al menos empezar a balbucear. Y elijo hacerlo desde el amor.
Y con esto no quiero decir que no me angustie lo que voy descubriendo, que no me ponga triste, que no quisiera tenerlos a mi lado ahora y poder descargar este peso para siempre. Que no crea que se equivocaron ¡sí que me gustaría que me hubieran hecho este trayecto más fácil!
Con esto quiero decir que comprendo. Comprendo lo hermoso que es tener hijos y lo difícil que debe ser no poder tenerlos.
Comprendo que eran otras épocas y que siempre en la vida es más fácil escuchar lo que uno necesita escuchar ("hay un bebé, su mamá biológica no lo quiere, vos podés darle el hogar que no tiene y él puede darte una familia").
Comprendo que el miedo es el que lleva a las peores decisiones, a callar. ¡Cuánto dolor podrían ahorrarse padres e hijos si pudieran hablar siempre con la verdad y desde el amor!
Entiendo cada una de las historias que leo, no todas son iguales. Las hay desgarradoras. Historias de maltrato en todas sus formas, historias de soledad.
Trato entonces de quedarme con lo mejor. Sé quién soy. Soy Patricia y tengo una familia hermosa que no hubiera podido tener si no hubiera crecido en la forma en que crecí.
Fui apropiada sí, porque me anotaron como propia.
Fui apropiada porque me cuidaron como propia.
Fui apropiada porque cada día, cuando mi madre me ponía setecientas hebillitas en el pelo para que estuviera linda, cuando mi padre me enseñaba a leer o hacía dibujos para mí, cuando los dos me decían HIJA... yo me sentía HIJA.
Y cuando yo decía papá y mamá... también los sentía míos y entonces también... los apropié.

jueves, 16 de julio de 2009

Completando mi historia...

A ver, a ver... voy a dejar que hable el corazón.
Esto no es fácil, pero sí necesario.
Necesario para mí es buscar... necesario para mí es saber.
Me llamo Patricia, tengo 34 años y desde muy chica sé que soy adoptada.
Crecí, como tantas historias parecidas, con muchísimo amor. Crecí feliz.
Mis padres me dieron todo, o casi todo lo que un hijo puede necesitar. Sólo les faltó la voz.
La voz para contarme cómo había sido mi historia, en dónde empezó.
La voz para despejar fantasías y hablar sobre realidades. Hoy ya no están...
Y a veces me asalta la angustia de saber que depende de mí, sólo de mí, ENCONTRAR.
Que es un trabajo arduo y minucioso, en el que tengo que preguntar, que recorrer, que ir y volver por los caminos de mi alma. En el que tengo que desandar mentiras y comprobar verdades. Que quebrar pactos que existen también en mi corazón.
No es fácil, pero sí necesario. Así que hoy empiezo por contarles lo que sé...

Nací probablemente los primeros días de
diciembre del año 1974 (estoy anotada el 11 de diciembre pero no sé si esa fecha es real). Era muy chiquita al nacer, pesé 2 k aprox., y tenía el pelo y los ojos claros.
Mi partida de nacimiento fue firmada por la partera
Mabel Rodríguez de Palmieri , quien por lo que pude averiguar trabajaba en ese entonces por la zona de Flores en Capital Federal.
De chica me dijeron que había nacido en el Sanatorio Anchorena , que el médico que me atendía por aquel entonces era el Dr. Camilión (desconozco su nombre). Pero de charlas que he tenido últimamente con chicas que están en la misma situación, creo que probablemente el nacimiento haya tenido lugar en alguna casa o clínica en la que trabajaba esta Sra.

Otras "pistas" (y aquí es cuando me siento Sherlock Holmes!) dicen que mi madre biológica sería de la zona de
Almirante Brown, que habría tenido un "accidente", que era bajita y rubia (y ahí es cuando me siento salida del novelón de las 7 de la tarde! je)

Esto no es fácil... pero sí necesario. Necesario para seguir mi vida con la verdad, sea la que sea.
Soy mamá y sé que un hijo modifica tu cuerpo... pero también tu SER. Que nada es lo mismo, lo desees o no.
Por eso busco... Para saber mi origen, para hablar, para dejar atrás el silencio. Para que nadie me pueda negar completar mi historia.

¡Gracias a quienes me apoyan en esta búsqueda!
Si sabés algo, si tenés algún dato que pueda ayudar, si te sentís identificado, si querés charlar para hacer más liviana tu mochila, escribíme a completandomihistoria@gmail.com
Hagamos que el camino sea más fácil :)

Patri